sábado, 6 de diciembre de 2008

Por Campoo

Hola de nuevo!

Un día más que nos subimos al "Quini" y emprendimos rumbo a otra zona de Cantabria, Campoo.

Nuestra primera parada, Cervatos, unos pocos kilómetro más allá de Reinosa. Merece la pena por su colegiata románica, por el entorno y lo majucos que son los vecinos, creo que es de los pueblos más acogedores de Cantabria



Esto también lo tiene Cervatos...


A Retortillo!!


Lo primero, y antes de ver las ruinas romanas, a subirse al campanario de la iglesia románica, con cuidado!porque las escaleras son difíciles y no hay barandilla.



En lo alto de una loma, con Reinosa a un lado y el Embalse del Ebro a otro se encuentra el asentamiento romano de Julióbriga. Junto a la iglesia románica de Retortillo, que se levantó sobre las ruinas de la ciudad aparecen los restos del foro o centro neurálgico de la ciudad.


Un poco más adelante, pasada la iglesia, está "La Llanuca", donde se descubrió la planta, en cimientos, de viviendas de gente acomodada con un buen número de habitaciones. Daban a una calle porticada, cuyas pilastras se han reconstruido y que debió extenderse casi hasta la iglesia.





La tercera zona de ruinas romanas está a ambos lados de la carretera que sube a Retortillo, antes de llegar al pueblo. Los prados más altos, a la derecha según se sube, demarcan los cimientos de dos casas y un pozo donde se hallaron una estela romana y vasijas de madera y varios objetos: sigillata, pendientes de oro...En la zona a la izquierda de la carretera se descubren grandes casas populares con sus patios empedrados, columnas, mosaicos, etc.






Merece la pena: A parte del valor histórico del asentamiento, la vista de Reinosa con la montaña de fondo y la panorámica del Embalse con un puente de arcos al fondo.






Después, recomiendo la visita al Monasterio de Montesclaros. Actualmente sólo viven 5 frailes y uno de ello, muy amable, nos enseñó la iglesia y la cueva de Nuestra Señora de Montesclaros, que actualmente tiene una novedad, una ermita que ha permanecido oculta siglos en la que se juntaban cristianos en clandestinidad para orar. Además, merece la pena ver el altar con detalles celtas y las pinturas en las paredes en las que aparece la cruz templaria.


Por último, nos encontramos con una de las estampas más conocidas del municipio, la torre de la desaparecida iglesia de Villanueva que emerge de las aguas del pantano. Al construirse el embalse se anegaron siete pueblos de este municipio y del de Campo de Yuso. Actualmete se ha habilitadocomo observatorio de aves y se accede a ella a travñes de una pasarela de madera. Ciertamente, creo q las fotos más bonitas del viajes las hicimos en este punto.









Santander Capital Europea de la Cultura 2016

He añadido en la sección "Merece la Pena" el vídeo que ha presentado Santander, ciudad candidata a Capital Europea de la Cultura 2016.
Resume a la perfección lo que somos, tenemos y ofrecemos los santanderinos, una ciudad pequeña y acogedora pero que, a la vez, es un tesoro cultural.
Votad ya, tenéis tres oportunidades, así que aprovechadlas todas...¿Que qué ganáis? Ha dicho Revilla que si ganamos os regala a todos una botella de Orujo de Potes junto a una lata de las mejores anchoas de Santoña ;)...a votar!!

miércoles, 5 de noviembre de 2008

domingo, 2 de noviembre de 2008

El Faro del Pescador (Santoña)

Hola!

Ayer la lluvia dio un respiro a Cantabria y nos fuimos a buscar el faro del Pescador, en Santoña. Está ubicado en los acantilados del Monte Buciero, que da cobijo al pueblo y se llega a él a través de una carretera que bordea el penal del Dueso.

El trayecto hay que realizarlo a pie por que no se permite acceder vehículos dado que el Buciero es un espacio natural protegido.
Para todos aquellos amantes del cine de miedo os lo recomiendo ya que la sensación de ir por una carretera que se han comido los árboles con los golpes de mar que se oyen 20 metros más bajo es...indescriptible.

Y por fin llegas. No se puede entrar al recinto porque está vallado pero es pequeño, tan blanco que parece un faro del Sur, aunque te asomas un poco al precipicio y..ya ves que eso no es el Mediterráneo...que estás en el Cantábrico!!


Recomiendo hacer fotos a todo lo que encontréis en esa zona: al faro, a las cabras que cuidan del faro, el acantilado que hemos bordeado para llegar y, en la lejanía, a Noja, concretamente a la zona de la playa de Trengandín y el circuito por la costa.

También os recomiendo las fotos del penal con las marismas de fondo y la playa de Berria presidiendo, un placer para la vista.










sábado, 1 de noviembre de 2008

El túnel de Tetuán

Hace cosa de un mes aparece en el Diario Montañés una noticia que hace referencia a la existencia de un túnel que unía la parte baja de Tetuán con el Sardinero. Aquí cuelgo el artículo.

"Hay pequeñas historias ciudadanas que nunca desaparecen de la gran historia local, como la del túnel de Tetuán, el originario, que unía la calle con nombre de ciudad marroquí con La Cañía, en El Sardinero. Fue inaugurado el 24 de junio de 1892 y cerrado al tráfico en 1911. Aunque desde hace casi dos décadas se llama popularmente túnel de Tetuán al que une la rotonda de la calle del Sol con la avenida de Los Castros, su designación oficial es túnel de Puertochico. En el recuerdo de miles de santanderinos de cierta edad queda aquel túnel de Tetuán por el que primero discurrieron trenes de pasajeros y, mucho después, fue peatonal por una corta temporada. La historia del primigenio e histórico túnel de Tetuán se remonta al inicio del desarrollo de El Sardinero gracias a la familia Pombo. A ellos se debió la creación del balneario de la Primera Playa, en la Plaza del Pañuelo (hoy Plaza de Italia), la apertura del Hotel Sardinero y otras iniciativas para el desarrollo de aquellas zonas de playa en la que comenzaban a tomarse los 'baños de ola'. Y para explotar aquella zona 'casi selvática' (decían los cronistas de la época) a los Pombo les hacía falta un transporte adecuado, un tren. Hacia El SardineroEl tren de Pombo, o del túnel, fue el tercero de los que se establecieron en Santander. Para la construcción del trazado del tren que debía unir 'la población' (Santander) con El Sardinero se barajaron dos posibilidades. La primera, en octubre de 1888, fue de Lino Corcho Zárraga, que recibió autorización para efectuar el estudio de un tranvía a vapor desde la estación del Norte hasta El Sardinero, discurriendo por varias calles y la cañada denominada 'de Miranda', para bajar por ella a la calle de Tetuán y de aquí, de nuevo, a 'la población'. Otro proyecto posterior, también de Corcho Zárraga, era realizar la conexión con El Sardinero a través del paseo de La Concepción (hoy de Menéndez Pelayo), llamado así porque en él se encontraba una ermita dedicada a la Virgen, levantada por los pescadores. Venció la idea de realizar la conexión hacia El Sardinero atravesando un pequeño túnel, que debía ser construido en el menor tiempo posible. El recorrido del pequeño 'tren de Pombo' o 'del túnel' era el siguiente: partía desde El Sardinero, frente al Casino, en la Plaza de El Pañuelo, subía por La Cañía, entonces Alameda de Cacho, llamada así por el apellido del propietario de numerosos terrenos en esa zona, en donde se situaba, ya entonces, la famosa fuente. Por la Alameda de Chacho penetraba el tren por el túnel, salía a la calle de Tetuán, para llegar a Molnedo (Puertochico), entrar por Peña Herbosa, Daoíz y Velarde, pasando por delante de la iglesia de Santa Lucía, bajar por la calle de El Martillo (hoy Marcelino Sanz de Sautuola) y, efectuar el cruce de vuelta al llegar a la esquina del Muelle, donde se sitúa la sede central del banco Santander.Perforación del túnelLa mayor dificultad para la inauguración de esta conexión de tren hasta El Sardinero fue la perforación del túnel. Los trabajos se iniciaron al tiempo por los dos extremos, La Cañía y Tetuán, en octubre de 1890. El 11 de febrero de 1892, con la explosión del último barreno, quedaron unidas las dos partes del túnel. La obra duró tan sólo año y medio. Por la tarde del día 11, periodistas e invitados atravesaron a pie el túnel, con iluminación de linternas y embadurnadas sus botas de barro, comprobando que todo estaba a punto, a falta sólo de colocación de los raíles del trazado. A primeros de marzo se terminó la línea que debía discurrir por la calle Daoíz y Velarde, frente al número 5, en los arcos de Dóriga, donde estaba instalada la estación y oficinas del tren del túnel. El tranvía ejecutaba la maniobra en el apeadero concedido por el Ayuntamiento en la calle Martillo, marchaba hacia Peña Herbosa y subía por Tetuán, entrando por el túnel, saliendo a La Cañía y llegaba hasta el Casino, frente al cual se levantó una pequeña estación con sala de espera.'Trenuco' a vaporEl 13 de junio de 1892 pasó por el túnel el primer tren de prueba, con un solo vagón, y el día 23 un convoy con invitados inició el recorrido en la Iglesia de Santa Lucía tras ser bendecido por el párroco. El trayecto finalizó en El Sardinero, donde los primeros viajeros fueron obsequiados con un lunch. La inauguración del servicio al público se celebró al día siguiente, 24 de junio de 1892, festividad de San Juan, en homenaje a Juan Pombo Conejo, el prohombre que creyó y desarrolló El Sardinero, fallecido tres años antes, el 27 de mayo de 1889. Sólo pudo estar presente en los primeros trámites de la construcción del túnel para el tren a El Sardinero, empresa que llevaron a cabo sus hijos, César y Arturo. La compañía de Pombo compró quince coches, parte para el verano, parte para el invierno y tres de primera categoría, tapizados en terciopelo encarnado. La apertura del túnel fue uno de los grandes logros de la época, pues permitía un cómodo y rápido transporte desde el centro de la ciudad hasta las playas, cuyo uso comenzaba a desarrollarse. Los hermanos Pombo, herederos de la gran fortuna familiar conseguida por su padre, socios de Lino Corcho en la empresa del túnel, tenían en la sangre el espíritu emprendedor paterno. Para ellos, ejecutar y desarrollar el proyecto hasta El Sardinero fue un gran reto empresarial, pues acortar la distancia era la única ventaja que tenían ante su máximo rival, Santos Gandarillas, que ya entonces tenía una línea regular con El Sardinero, que circulaba por los denominados prados de San Martín, lo que posteriormente sería la Avenida de la Reina Victoria.La despedidaEl 'trenuco' a vapor que pasaba por el túnel de Tetuán tuvo gran éxito y sucumbió con la llegada de la electricidad. En 1908 las diversas líneas de transporte urbano de viajeros de Santander habían comenzado a electrificarse, sustituyendo la energía animal y de vapor por la nueva, que era moderna y limpia. El tranvía de Miranda fue electrificado el 27 de julio de 1912 y el tranvía a El Sardinero que iba por la costa incorporó la electricidad el 21 de julio de 1912. Pero el tren de Pombo no pudo incorporar la electricidad por carecer el túnel de las medidas de alto y ancho indispensables para el paso de los 'troles' y los coches en dos direcciones. El servicio fue suspendido a finales de 1911.Hubo propuestas para conseguir restablecer el servicio: iluminado el túnel con gas y construyendo una acera de dos metros de ancho a uno de los lados para su tránsito a pie. Como la idea era que circularan vehículos de transporte en ambas direcciones se preveía acondicionar unos apartaderos donde poder estacionar un vehículo mientras cruzaba el otro en sentido opuesto. La propuesta fue rechazada y en 1917 el gobernador dio traslado al Ayuntamiento del expediente resolviendo la caducidad de la concesión. Las bocas del túnel llevaban ya varios años cerradas y se llegó a temer por la salud pública por propagarse enfermedades, debido a este túnel sin servicio. Se habló, de que por falta de mantenimiento pudiera hundirse. Nada de eso ha sucedido. Paso a pie a El SardineroNo se tiene noticias de que el túnel fuera de nuevo usado hasta la Guerra Civil, como refugio de los bombardeos. Volvió a reabrirse en los años cincuenta del siglo XX como paso peatonal desde Tetuán hasta El Sardinero. Lo recuerdan muchos santanderinos que pasaron por él, acortando el camino a pie hasta las playas. Manuel Soto lo recorrió: «el túnel de Tetuán era peatonal en los años cincuenta. Era corto y estrecho y se ahorraba mucho en el recorrido hasta El Sardinero. Salía por la zona trasera del hotel Santemar, detrás del restaurante El Internacional, aproximadamente. Era una buena fórmula para llegar hasta las playas a pie. Quizá podría reabrirse». Manuel Álvarez también pasó por el túnel en su niñez, en verano camino de la playa. «Mi abuela -recuerda- vivía en Tetuán y los niños íbamos a El Sardinero por el túnel. Se notaba la humedad en el ambiente, muy fresco. Estaba lleno de goteras y la calzada con muchos baches. Era un recorrido corto y en unos cinco minutos estabas en La Cañía, donde no había casi construcciones, ni esos grandes edificios de pisos ni aceras... eran todo praos. El túnel era un gran atajo a El Sardinero sin subir a Miranda para bajar a la playa.Otro usuario infantil de aquel pequeño y antiguo túnel fue Antonio San Emeterio. «De niños -explica- íbamos a jugar al túnel y rompíamos las bombillas que el Ayuntamiento reponía para iluminar el paso. Mientras mi madre estaba en el lavadero de la calle Tetuán, que se conocía popularmente como 'el río', los niños nos metíamos en el túnel, donde no había peligro alguno y pasábamos de Tetuán a La cañía en un momento. Era las épocas de las bandas infantiles, como 'los Caromas' y 'los Aguadores' que hacían hurrias contra nosotros, los chavales de Tetuán y San Martín»."

¿Qué os parece? ¿Nos ponemos a investigar? Porque mi curiosidad es enorme, ya sé donde está una de las bocas, en Tetuán, tapiada pero se puede ver y la de la zona del Sardinero creo haberlo encontrado. Estaría tapiada y bajo tierra, cerca del Santemar.
¿Alguien sabe algo más? La investigación ha comenzado.







Apertura del blog de esta enanuca

Hola a todos los que por un motivo u otro hayáis llegado hasta mi rinconuco.
Tenía ganas de crear un sitio mío donde decir lo que quisiera y donde mostrar lo que me gusta. Una ventana desde la que mirar y desde la que me enseñéis a mirar el mundo.
Sobre todo necesito una droga que me quite el mono de la curiosidad de las cosas que existieron y ya no están, de las que están escondidas y tengo que encontrar y de las que vosotros conocéis y queréis enseñar.
Perdonad lo ramplón del blog en los inicios, me voy lo voy a currar para ir mejorándolo y poner un entorno más agradable.
Y os animo a que compartáis conmigo la curiosidad, que es la mejor herramienta que tenemos para ir superándonos.
Un saludo para todos y bienvenidos!!